7 formas de involucrar a tus empleados en el uso de la IA generativa

El despliegue efectivo de la IA generativa dependerá de la adaptabilidad humana y no tanto de la capacidad tecnológica. Como en cualquier otro aspecto acerca de la transformación digital.
El factor humano, las personas y la cultura, impulsarán la adopción de la IA, o no. Por ello, las empresas deberán invertir recursos y tiempo en identificar cómo aprovechar sus fortalezas culturales. Además, será necesario implementar procesos que compensen sus debilidades culturales para fomentar la adopción de la inteligencia artificial.
Si una cultura es pasivo-agresiva o resistente a tomar riesgos, se deberán establecer incentivos que recompensen esta adopción. Por el contrario, si una cultura es de carácter emprendedor y aprovecha cualquier nueva oportunidad que aparece en el mercado, estos incentivos deberán ser reenfocados a recompensar la disciplina y la capacidad de concentración.
¿Cómo potenciar el compromiso de tus empleados con la IA generativa?
Se pueden detallar 7 puntos generalizables para mejorar la capacidad empresarial de adopción de IA generativa. Te las desarrollamos a continuación.
1. Comprende de dónde viene la resistencia
La resistencia al cambio existe en todas las empresas y organizaciones. Para continuar siendo competitivas, éstas deben ser capaces de seguir adelante y progresar.
La IA generativa no es una excepción. Hay muchas empresas que se resisten con el argumento de que ya han probado distintas formas de hacer las cosas. Asimismo, el miedo a lo desconocido eclipsa cualquier deseo de cambio. Ésta fortalecerá eficazmente una organización si es posible implementarla en todos sus sistemas. Pero, se requieren agentes del cambio dentro de la organización, que combatan los focos de resistencia del sistema. Dichos focos son los que se enfurecen ante cualquier cambio, ya que lo ven como una amenaza.
Es importante entender de dónde proviene esta resistencia y qué lógica hay tras ella. A veces, puede ser explícita, ya que hay organizaciones que consideran adecuado prohibir el uso de la IA generativa. Otras veces, la resistencia informal que debe abordarse es la de los empleados reticentes al cambio. La mejor forma de combatir este miedo es explicar las formas en las que la tecnología puede ayudar a la organización. También, cambiar esta opinión negativa hacia positiva, o por lo menos neutral.
2. Pon el foco en el problema que se tiene que resolver
La IA generativa es una tecnología muy versátil y aunque esto pueda verse como positivo, a veces, actúa como desventaja. En ocasiones, no se ve de forma obvia el problema que puede resolver, lo que puede diluir su importancia. Para eliminar este inconveniente las organizaciones deben identificar los desafíos más críticos que hay que abordar. Una vez desgranado el objetivo, hay que probar la IA junto con otras soluciones.
Por ejemplo: un hospital presentaba constantes problemas de programación en sus quirófanos. Un inconveniente que provocaba largas listas de espera y subutilización de recursos. En lugar de implementar IA generativa sin una dirección clara, el hospital primero definió su problema específico: optimizar la programación de las cirugías. Tras identificar este desafío crítico, exploraron diversas soluciones, incluyendo algoritmos de optimización tradicionales y software de gestión. Luego, integraron IA generativa para analizar patrones en los datos históricos de cirugías, predecir tiempos de operación con mayor precisión y sugerir horarios óptimos.
3. Menos es más
Las pequeñas mejoras representarán un mejor enfoque para implementar innovaciones tecnológicas. Se debe empezar a utilizar la IA con una mente abierta y mentalidad experimental. Aprender incluso de los primeros intentos fallidos para crear las condiciones adecuadas para el éxito a largo plazo.
Por ejemplo, una empresa de comercio electrónico quería mejorar la experiencia del cliente en su sitio web mediante el uso de IA generativa. En lugar de implementar una solución compleja de una sola vez, optaron por empezar con un pequeño proyecto: personalizar las recomendaciones de productos en la página de inicio. Utilizando un modelo de IA generativa sencillo, lanzaron una primera versión que generaba recomendaciones basadas en el historial de navegación reciente del usuario. Durante las primeras semanas, la empresa observó y analizó los resultados, haciendo ajustes incrementales en el algoritmo basados en el comportamiento real de los usuarios y los datos recopilados. Esta fase experimental les permitió identificar rápidamente qué funcionaba y qué no, sin comprometer la experiencia global del usuario.
Con el tiempo, las mejoras incrementales en el algoritmo de recomendaciones llevaron a un aumento del 15% en las conversiones de ventas. La empresa continuó adoptando este enfoque de “menos es más” para otras áreas de su plataforma. De esa manera, se asegura que cada pequeña mejora se basará en datos y aprendizajes previos. Lo que finalmente resultó en una optimización continua y sostenible de la experiencia del cliente.
4. La intuición es el enemigo común
A menudo se ve la IA, que produce actividad “similar” a la humana, como una amenaza para el control, poder y autonomía de las personas. Es cierto que a menudo, reduce la libertad y la improvisación de los humanos. Los trabajadores temen ser desplazados por la misma tecnología que están entrenando.
Es importante poner el foco en que se puede renunciar a cierto control sobre decisiones menores para que las personas se puedan concentrar en realizar tareas que aporten más valor.
Por ejemplo, en una empresa de servicios financieros, los analistas pasaban una gran cantidad de tiempo procesando datos y realizando cálculos rutinarios para generar informes financieros. Estos analistas temían que la implementación de IA para automatizar estas tareas pudiera poner en peligro sus puestos de trabajo. Sin embargo, la dirección de la empresa decidió abordar este miedo de manera proactiva. Implementaron un sistema de IA para manejar las tareas repetitivas y automatizar la generación de informes básicos.
En lugar de ver esto como una pérdida de control, la empresa destacó que esta automatización liberaría a los analistas de tareas monótonas. De esa manera, podrían enfocarse en análisis más complejos y estratégicos que requieren juicio humano y experiencia. Los analistas pudieron dedicar más tiempo a interpretar datos, identificar tendencias y asesorar a los clientes sobre estrategias financieras personalizadas. Esto no sólo mejoró la calidad del servicio, sino que también aumentó la satisfacción laboral de los empleados, quienes ahora se sentían más valorados y desafiados en sus roles. La empresa experimentó un aumento en la eficiencia operativa y una mayor satisfacción del cliente. Por tanto, quedó demostrado que renunciar a cierto control sobre decisiones menores puede producir un trabajo más significativo y de mayor valor agregado.
5. Todo el mundo quiere cambiar hasta que hay que hacerlo
El cambio es una idea atractiva hasta que nos damos cuenta del esfuerzo y persistencia que requiere para ejecutarlo.
La idea de tener una organización que ya ha pasado por todas las fases de experimentación es tentadora. Sin embargo, el verdadero trabajo es el tiempo dedicado a la prueba y error, navegar por estas etapas y aprender de ellas.
Una cadena de supermercados decidió implementar un sistema de IA para optimizar la gestión de inventarios y reducir el desperdicio de alimentos. Al principio, enfrentaron muchos desafíos: errores en las predicciones, resistencia de los empleados y la necesidad de ajustes continuos. Pero, la dirección perseveró, ofreciendo formación y fomentando una cultura de aprendizaje. Después de varios meses de prueba y error, el sistema comenzó a funcionar eficazmente. Se redujo el desperdicio en un 20% y mejoró la disponibilidad de los productos frescos. Los empleados reconocieron finalmente el valor del cambio. Quedó demostrado que el éxito requiere tiempo y esfuerzo dedicados a la mejora continúa.
6. Vence a la resistencia cultural
Debemos ver la resistencia cultural como un parámetro establecido que existe en las empresas. De igual forma que tratamos el clima cuando elegimos la ropa que nos ponemos: no como algo que puedes cambiar, sino algo que debes tener en cuenta.
La clave es poner en marcha nuevos sistemas y procesos que contrarresten los efectos de la cultura, como incentivos, que revisen las dinámicas establecidas. Sobre todo, cuando se establecen desde una posición media dentro de la empresa. Puesto que los comportamientos de estas personas suelen inculcar nuevos hábitos en el resto de las personas.
7. Sé proactivo acerca de las preocupaciones éticas
Generalmente, la cobertura mediática acerca de la IA generativa es bastante sensacionalista. Puede provocar dilemas morales, preocupaciones legales y éticas.
Las organizaciones deben ser transparentes con los usuarios y permitir que las personas opten por participar y mostrar cómo la aplicación de la IA puede representar una mejora con respecto a los procesos ya existentes. No sólo mantendrá a la empresa fuera de problemas reales, sino que convencerá a los escépticos que la IA generativa puede representar una mejora en su día a día en el trabajo y en las vidas.
Una empresa de recursos humanos implementó IA generativa para revisar currículums y preseleccionar candidatos. Esta empresa fue proactiva en abordar las preocupaciones éticas. Además, se mostró transparente con los postulantes sobre el uso de sus datos. Ofrecieron a los candidatos la opción de optar por no participar y explicaron cómo la IA mejoraba la equidad al eliminar sesgos inconscientes en el proceso de selección. Esta transparencia y el enfoque en la mejora del proceso no sólo mitigaron las preocupaciones legales y éticas, sino que también aumentaron la confianza de los candidatos en la empresa y mejoraron la calidad de las contrataciones.
LA IA GENERATIVA EN LAS EMPRESAS, TODO VENTAJAS
Progresar no es únicamente adoptar las innovaciones tecnológicas que vayan surgiendo. Sino también aprovechar estas herramientas para avanzar estratégicamente y mejorar la eficacia y eficiencia de la organización a lo largo del tiempo.
Si las empresas pueden encontrar la forma de integrar la IA en su cultura, es probable que resulte en una ventaja competitiva respecto sus rivales.