Itequia

¿Cómo funciona la documentación automática de APIs con OpenAPI y Scalar?

documentación automática de APIs

Encontrarse con documentación desactualizada es una de las frustraciones más habituales en el desarrollo de software actual. No es que los programadores odien la documentación en sí, sino el proceso tradicional de documentar. Escribir código es un acto creativo y dinámico, mientras que redactar manuales se percibe como una tarea administrativa tediosa. Esto, sumado al ritmo frenético de las metodologías ágiles, donde la prioridad es entregar código funcional y corregir errores, hace que la documentación acabe siendo la última prioridad. Siempre desplazada por entregas más inmediatas. 

Las consecuencias son concretas. Los desarrolladores pierden horas recurriendo al método de ensayo y error para averiguar cómo funciona una API. Un ejemplo de ello puede ser: probar parámetros, cambiar formatos de petición y descifrar códigos de error sin contexto. Una tarea que debería tomar dos horas puede acabar necesitando dos días. Simplemente porque el desarrollador estuvo investigando por qué la API no respondía como se esperaba. 

OpenAPI: un estándar para acabar con el caos 

El origen del problema es siempre el mismo. La documentación vive separada del código. Un PDF o un Wiki nace desactualizado en cuanto alguien cambia un campo en el backend y olvida actualizar el documento. OpenAPI resuelve esto de raíz. Es una especificación estándar para describir APIs RESTful que permite escribir el manual de instrucciones de una API en un archivo de texto. ¿Qué rutas existen, qué parámetros recibe y qué respuestas devuelve? Si cambia la API, cambia el archivo y la documentación se actualiza al instante. 

Pero OpenAPI no solo mantiene la documentación sincronizada. También permite que las herramientas de testing lean ese archivo y verifiquen automáticamente si la API se está comportando como dice la documentación. Sin necesidad de escribir pruebas manualmente para cada cambio. Y más allá de la automatización de pruebas, ese mismo archivo puede convertirse en algo mucho más útil que un documento estático. Herramientas como Swagger UI lo leen y generan una página web interactiva con la lista de endpoints, los métodos HTTP, los parámetros y los códigos de respuesta del servidor. Es aquí donde el desarrollador puede consultar y probar la API en tiempo real. Es un salto cualitativo respecto al PDF de turno. Sin embargo, Swagger UI tiene una limitación clara, su diseño ha envejecido mal. La lista vertical con efecto acordeón se vuelve abrumadora en APIs grandes. Además, la experiencia de uso deja mucho que desear. 

open api
Ciclo de vida de una API según la OpenAPI Initiative: desde los requisitos hasta el despliegue y las pruebas.

Scalar: la evolución de la documentación interactiva 

Scalar nace precisamente para resolver lo que Swagger UI no resuelve: la experiencia del desarrollador. Ofrece una interfaz moderna en tres columnas (navegación a la izquierda, documentación al centro y un cliente de pruebas a la derecha) que hace que navegar por una API grande sea inmediato y claro. Además, incorpora un cliente REST integrado que funciona prácticamente como un mini Postman dentro de la propia documentación. Mucho más completo que el de Swagger UI. 

La elección entre uno y otro depende del contexto. Swagger UI sigue siendo válido para entornos más conservadores o con restricciones técnicas concretas. Si la prioridad es la experiencia del desarrollador y la imagen del producto, Scalar gana claramente. En cualquier caso, comparten un límite. Ambos son la solución adecuada para APIs RESTful. Pero no para GraphQL, WebSockets o arquitecturas de streaming en tiempo real, donde hay que evaluar alternativas específicas. 

Scalar
Interfaz de Scalar: documentación, parámetros y cliente REST integrado en una misma pantalla..

Del código a la documentación publicada: dónde entra la IA y cómo la usamos 

En el flujo tradicional, los desarrolladores escriben las funciones de la API usando decoradores o comentarios estructurados en su framework. Al compilar, el framework genera automáticamente un archivo openapi.json que Scalar lee para renderizar la documentación en tiempo real. La documentación deja de ser una tarea separada y pasa a ser una consecuencia natural del desarrollo. Pero, hay un matiz importante que a menudo se pasa por alto. Sin una intervención activa, lo único que se documenta de forma automática es el nombre de la variable y su tipo. Una documentación técnicamente válida, pero que no aporta valor real a quien tiene que integrar o mantener esa API. 

Aquí es donde la IA marca la diferencia, y donde la forma en que se utiliza determina el resultado. En Itequia, el uso de IA en documentación de APIs no se limita a acelerar la escritura de código. Lo que hacemos es analizar el código y la documentación existente para identificar todos los endpoints sin documentar o con documentación obsoleta, y actualizarlos de forma sistemática.

Este análisis incluye no solo los tipos de cada campo, sino también:

  • Qué hace cada campo funcionalmente.
  • Por qué se realiza un determinado cálculo.
  • Qué valores están hardcodeados y cuál es su justificación (algo especialmente relevante en sistemas legacy, donde los números mágicos son habituales y raramente tienen explicación escrita).
  • Cuáles son los permisos asociados por rol. De esta forma, la documentación deja de ser un inventario de tipos para convertirse en un recurso que realmente ayuda a entender y trabajar con la API. 

Además de la revisión del código existente, incorporamos en el flujo de trabajo un paso específico para mantener esa documentación actualizada de forma continua. Cuando se detecta cualquier cambio en un endpoint, ya sea a través de un pipeline de CI/CD o de la definición de un workflow en el propio desarrollo, la documentación se actualiza automáticamente. Esto garantiza que el desfase entre código y documentación no vuelva a aparecer con el tiempo. 

Documentación con identidad: plantillas adaptadas a cada cliente 

Una documentación bien generada técnicamente puede seguir siendo difícil de usar si no está pensada para quien la va a consultar. Por eso, en Itequia proponemos y desarrollamos plantillas personalizadas para cada cliente. De forma que tengan el control sobre qué información quieren exponer en su documentación, en qué formato y con qué nivel de detalle. Estas plantillas son reutilizables entre proyectos y se versionan para poder adaptarse a las necesidades específicas de cada equipo o producto. En la práctica, es una capacidad que se puede aplicar en casi cualquier proyecto y que convierte la documentación en un activo coherente con la imagen y los estándares de cada organización. 

¿Por dónde empezar? 

El punto de partida es más sencillo de lo que parece. La mayoría de frameworks modernos como FastAPI, NestJS o Spring Boot, con las librerías adecuadas, pueden generar el archivo openapi.json automáticamente. Siempre a partir de las anotaciones o la definición de los endpoints en el código. Con ese fichero generado, integrar Scalar es cuestión de minutos. 

El siguiente paso es incorporar la validación de la especificación OpenAPI al pipeline de CI/CD. También, definir en qué momentos del desarrollo la IA interviene para enriquecer esa documentación. Porque el nivel de automatización real depende directamente de cuándo y cómo se delega en la IA. Si forma parte del desarrollo o de la revisión de cada cambio, la documentación se mantiene casi de forma autónoma. Si no, el resultado será correcto pero superficial. 

En Itequia podemos revisar cómo está gestionando tu equipo la documentación de APIs. Te mostramos cómo automatizarla con OpenAPI, Scalar e IA. Hacemos una primera revisión inicial sin coste donde analizamos vuestro flujo actual y os mostramos qué se puede automatizar y en cuánto tiempo. Contáctanos y cuéntanos tu caso. 

Francesc Juventeny Corberó – Digital Transformation Analyst en Itequia